Hoy se cumplen 23 años de la Okupación de Can Masdeu. Todas recordareis las imágenes de sus habitantes encaramadas y colgadas de su fachada para proteger lo que allí comenzaba a gestarse. Tras un intento de desalojo policial y una resistencia no violenta prolongada durante tres días, una sentencia judicial histórica, “el derecho a la vida está por encima del derecho a la propiedad”, daría el pistoletazo de salida a la época de oro del proyecto comunitario y social del Valle de Can Masdeu.
Fueron años vertiginosos, de cambios, de transformación y de incidencia política y social a muchos niveles, y lo vivido por aquella comunidad en el contexto político de la Barcelona de aquella época quedará por siempre en los anales de la historia libertaria.
Pero este 22 de diciembre hay poco que celebrar. La extinta comunidad de Can Masdeu abandonó el lugar hace ya mas de un año, huyendo de la mentira, el abuso y la impunidad, quedando entre sus muros (ya solo muros) las manzanas podridas que habían mancillado y secuestrado la historia de Can Masdeu. Una historia creada y conformada por todas las que allí habitaron tanto, tanto tiempo. Podrán habitar los muros, pero no podrán atesorar el relato, porque éste les señala y les acusa de violencias, intimidaciones, acosos y difamaciones... y de destruir premeditadamente lo que entre todas costó tanto construir.
Allí queda también alguna superviviente de aquellas razias de testosterona, y gente nueva que intenta darle al lugar un nuevo aire, pero éste apesta a azufre, las manzanas podridas siguen y seguirán dentro contaminando el cesto entero.
Es de vital importancia que se regenere la vida entre los muros de Can Masdeu, para dar paso a una nueva comunidad descontaminada y fresca, motivada y carente de las cadenas de dominación y de poder acumuladas, que sea capaz de revitalizar lo que durante tantos años costó tanto armar.
Hasta que las personas interpeladas no abandonen Can Masdeu, se seguirán reproduciendo las mismas dinámicas y Can Masdeu es y será un lugar que sigue albergando y blanqueando a acosadores.
(ex-habitante)